Plano Ciudad del Transporte

L a semana que hoy concluye, además de por la Feria, se ha visto marcada por el anuncio de que una compañía automovilística, Zahav Motor, ha elegido Jerez para instalar una de sus plantas. El proyecto cuenta con un presupuesto de unos 60 millones de euros y se espera que genere más de 500 puestos de trabajo directos, amén de los empleos indirectos que suelen brotar al albor de una industria potente como ésta.

La noticia no podía ser mejor. En una ciudad que después de la caída del imperio bodeguero no ha vuelto a oler nada que se parezca a una industria, y en un momento de sequía económica como el que estamos atravesando, la llegada de Zahav Motor cobra un doble valor. Además, y en eso hay que felicitar a nuestro Ayuntamiento, Jerez le ha ganado la partida a otras poblaciones de nuestra provincia que, como Alcalá y Puerto Real, habían puesto toda la carne en el asador para que la fábrica de automóviles se quedara en sus términos. Se podría decir, por tanto, que la jugada ha sido maestra. Ahora bien, no podemos echarnos a dormir una vez que se ha firmado el acuerdo con esta compañía. En primer lugar, habría que garantizar que los empleos que se generen sean para los jerezanos, que buena falta hace. Sería triste que cuando haya que dotar de personal a la fábrica descubriésemos que no existe la cualificación profesional suficiente en nuestro entorno. Es de suponer que el Consistorio habrá pensado en ello y que, si es necesario, se llevarán a cabo las acciones formativas que correspondan. Por otro lado, estamos ante una magnífica oportunidad de desarrollar una industria como la automovilística de la que viven ciudades y países enteros, y si no que se lo pregunten a japoneses y norteamericanos. Probablemente, es soñar despierto, pero ¿por qué no? Hay que intentarlo, al menos. Intentar que el proyecto de Zahav y que otras iniciativas como, especialmente, Kinetica, La ciudad del movimiento, consoliden este fortísimo sector en nuestra ciudad y puedan de verdad dar el empujón que necesita en estos momentos la economía local.

No hay que olvidar que Kinética contará con una superficie de 200.000 metros cuadrados que combinarán actividades comerciales, formativas y lúdicas con una amplia gama de servicios relacionados con el sector de la automoción (concesionarios, talleres, alquiler de vehículos, financieras, gestorías, autoescuelas, gasolineras). Los promotores, con Antonio Romero-Haupold al frente, estiman que recibirá cerca de 1,8 millones de visitantes al año. Este proyecto requerirá una inversión de 60 millones de euros y tiene previsto generar hasta 800 empleos.

Con este guión es lícito imaginar que podemos estar ante una oportunidad verdaderamente histórica para Jerez y todo el Marco. Pero hay que hacer las cosas bien. No puede suceder lo que viene ocurriendo en uno de los escenarios que se suponía iba a ser la salvación para Jerez y los jerezanos. El Parque Tecnológico Agroalimentario (PTA) ha ido perdiendo fuelle a medida que han pasado los meses y los años sin que veamos unos resultados convincentes ni un avance certero. Para colmo, ahora que las empresas comienzan a instalarse, hay problemas de gran calado como, por ejemplo, el suministro de electricidad. No hay luz. En un parque empresarial que tiene como apellido ‘tecnológico’. Vaya tela. Da la sensación de que se están yendo por el water todas las ilusiones y esperanzas que pusimos en esta idea. Habrá que seguir esperando un poco más para comprobar si, de una vez por todas, el PTA echa a andar y sirve realmente como red para una economía que, como la jerezana, está bajando en picado y sin paracaídas.

Parece que hay materia prima para construir un futuro próspero en esta ciudad, pero hay que trabajar duro. Si a todo esto el Xerez confirma su ascenso a Primera División, con lo que ello supone también desde el punto de vista económico, tendremos una posibilidad más de arreglar este desaguisado y poner a dieta a las listas del paro. Se habrá subido un nuevo escalón.

LaVoz

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