Navantia no ha contratado barcos de nueva construcción desde 2006 y Dragados Offshore inicia un proyecto que dará empleo a 800 personas

Los sindicatos con representación en las empresas del sector industrial de la Bahía de Cádiz tienen claro que el futuro de la Bahía de Cádiz, independientemente de que se consiga carga de trabajo suficiente para Navantia y Dragados Offshore y que Alestis empiece a producir piezas del A-350, pasa porque el Gobierno central considere que la industria gaditana es un sector estratégico para la zona ya que afecta directamente al empleo y a la generación de riqueza de la Bahía.

En ese sentido, las fuerzas sindicales consideran que siendo un sector estratégico, el Estado tendría que proveer de carga de trabajo al sector lo que redundaría en una estabilidad laboral que hoy no tiene y una riqueza en la zona que no produce.

Así, sólo en los astilleros de Navantia de la Bahía de Cádiz, el año pasado, trabajaban cerca de siete mil personas, entre plantilla y empresas auxiliares. Dragados Offshore, que en los últimos dos años no ha tenido mucha suerte con los contratos, han podido trabajar en picos de máxima actividad entre 1.500 y 1.700 personas, y en Airbus, operan otras 500.

Así que, haciendo los cálculos solo de las grandes empresas radicadas en la Bahía, unas diez mil familias gaditanas están afectadas directamente con esa falta de carga de trabajo y su futuro dependerá -ya lo están sufriendo- de que haya pronto nuevos contratos. Y es que esa situación de escasez de trabajo no es de ahora sino que se ha venido produciendo poco a poco desde hace dos años cuando se empezaron a terminar los buques contratados y no entraban más barcos. De hecho, en los astilleros de San Fernando-Cádiz no entra un barco nuevo desde 2006.

Sin embargo desde todos los sectores sindicales y fundamentalmente desde aquellos que defienden la industria auxiliar claman para que las soluciones que haya que arbitrar se tomen ya porque cada día que pasa varios trabajadores de la industrias auxiliares se quedan sin empleo.

En ese sentido, desde comienzos de año, más de 2.300 trabajadores de la industria auxiliar naval han perdido su empleo, según las cifras aportadas por el coordinador de la industria auxiliar de UGT en Cádiz, Juan Arroyo.
En ese sentido, el sindicalista recuerda que la industria auxiliar naval tenía a primeros de año 1.800 operarios en el astillero de San Fernando, 2.800 en el astillero de Puerto Real y 900 en Cádiz. Con datos oficiales actualizados al mes de abril (con lo que la situación actual será a día de hoy mucho peor), San Fernando tiene 1.400, Puerto Real, 1.800 y Cádiz 200 (puede que en Cádiz haya ahora medio centenar).

Para Arroyo, la solución provisional que se debe dar a los astilleros de la Bahía es anunciar la segunda fase de los BAM para la San Fernando y Puerto Real y la modernización del ‘Príncipe de Asturias’ para Cádiz.

“El Gobierno tiene la llave para solucionar el problema de la Bahía, aunque sea como nos dijo la diputada socialista Mamen Sánchez, que se va a intentar que en el último trimestre del año se anuncie la contratación de uno de los BAM y en el primer semestre de 2011, el segundo y así periódicamente los otros dos. Ya nos da igual que se anuncien los cuatro a la vez o de uno en uno, pero que se haga ya”.

DRAGADOS OFFSHORE
En Dragados Offshore la situación actual no es mucho mejor que la de Navantia aunque con la diferencia de que Dragados tiene un contrato para construir dos módulos para dos plataformas petrolíferas de la empresa Conoco Phillips. La planta gaditana está a medio gas con parte de sus trabajadores destinados al proyecto Castor que se desarrolla en aguas del litoral de Tarragona. Dragados es también el responsable de la construcción del tramo atirantado y móvil del segundo puente sobre la Bahía de Cádiz, aunque según denuncian políticos y sindicatos, estos trabajos están ahora paralizados.

Con respecto al nuevo contrato, el proyecto adjudicado pertenece al desarrollo del campo Jasmine situado en el sector británico del Mar del Norte y los trabajos adjudicados consisten en el análisis de constructibilidad, ingeniería de construcción, compras parciales, construcción, ensayos funcionales, carga sobre barcaza y amarre de dos módulos de unas 6.000 toneladas de peso asociados a las plataformas Judy Riser Platform y Jasmine Wellhead Platform.

El análisis de constructibilidad se llevara a cabo en las oficinas de ConocoPhillips en Londres y el resto de los mismos se ejecutaran en el Yard de Dragados Offshore en Puerto Real.

Los trabajos comenzarán en septiembre en la Bahía y concluirán a finales de marzo del año 2012.
Durante la etapa de construcción del proyecto requerirá de una media de 800 operarios con picos de 1.300.
“Esto va a suponer un importante colchón para la industria auxiliar de la Bahía, ya que muchos de los trabajadores que están ahora en el paro podrán engancharse a esta obra”, dijo Arroyo.

AIRBUS
La planta gaditana mantiene una plantilla estable de unos 500 trabajadores y realizan piezas para una gran variedad de modelos de la compañía destacando varias piezas del A-380.

En las próximas semanas, la planta que la compañía aeronáutica andaluza Alestis ha construido en los terrenos anexos a la factoría de Delphi echará a andar con contratos para construir varias piezas del nuevo A-350 y en la que trabajarán medio millar de personas, la mayoría procedentes de Delphi. Peor suerte corren los trabajadores del Centro Bahía de Cádiz (CBC) en El Puerto cuyo futuro está pendiente de la decisión que tome Airbus y su filial Airbus Military sobre mantener a la empresa dentro de la estructura del gigante aeronáutico o convertirlo en un centro de costo autónomo y sacarlo de la empresa matriz.

Segundo puente
Por la importancia que tiene para el empleo y la generación de riqueza, el segundo puente se ha convertido en una infraestructura fundamental para la Bahía de Cádiz, y el parón o deceleración que sufre actualmente ha provocado que al menos, en lo que se refiere al sector siderúrgico de su construcción, unos 300 trabajadores se han quedado sin empleo.

Su estancamiento se va a ver reflejado en las próximas cifras del paro en la Bahía de Cádiz que se van a sumar a los puestos de trabajo que se han venido perdiendo en los últimos meses tanto en Navantia como en Dragados Offshore.

La mesa del sector naval, congelada
La creación de una mesa por el sector naval de la Bahía de Cádiz era una de las grandes apuestas de los sindicatos para impulsar esta actividad industrial gaditana. Un espacio en el que estuviesen reunidos los sindicatos, los políticos y los empresarios para exigir al Gobierno que cumpliese los acuerdos firmados en 2004 entre la Sepi y los sindicatos.

La idea era concertar reuniones con las fuerzas políticas con representación en la Diputación de Cádiz y con las principales asociaciones empresariales de la provincia y así se hizo.

La mesa recibió los apoyos previstos, PP e IU se sumaron inmediatamente al proyecto considerándolo un punto de partida para iniciativas posteriores, el PSOE también apoyó la propuesta y todo parecía ir sobre ruedas. Dos meses después y tras el anuncio del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de llevar a cabo recortes en todas las partidas posibles para reducir el déficit del Estado, la mesa del sector naval se ha quedado como un ejemplo de buenas intenciones pero poco resolutiva, ya que su principal demanda que era conseguir más carga de trabajo para los astilleros con inversiones millonarias, ya que los buques en cuestión no son lo que se dice baratos, y choca frontalmente con los deseos del Gobierno de ser austeros en las inversiones.

No parece probable que el Estado destine en los próximos meses una partida extraordinaria para cumplir sus compromisos de hace seis años y habrá que esperar a que se aprueben los Presupuestos Generales para el ejercicio de 2011 y comprobar cual es la cuantía de la partida económica destinada al Ministerio de Defensa y si con dicho presupuesto se pueden acometer esos gastos extraordinarios.

Paco López/Cádiz

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