El Ayuntamiento trata de impedir con la medida que el terreno sea reclamo de grandes superficies y complejos de ocio.

Los terrenos de la antigua factoría de Delphi, en Puerto Real, solo pueden albergar industrias. La alcaldesa de la localidad, la andalucista Maribel Peinado, y su concejal de Urbanismo, Juan Carlos Martínez, han mantenido esta mañana una reunión con el colectivo de extrabajadores de la planta con el ánimo de transmitir seguridad y tranquilidad sobre la utilidad futura de esta superficie que ocupa 266.000 metros cuadrados en el polígono del Trocadero.

Los representantes sindicales de los casi 600 exDelphi que aún quedan por recolocar han mostrado su preocupación al Gobierno local de Puerto Real ante los rumores que existen sobre la posible venta de los terrenos a inversores que nada tienen que ver con el sector industrial. En este punto, el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento ha aclarado que no existe ninguna propuesta en relación al suelo y ha confirmado que el actual plan urbano del municipio declara el terreno para uso industrial y un 20% para terciario, es decir, el equipamiento complementario para el desarrollo industrial de la zona. El edil ha subrayado que no hay intención por modificar el plan y cambiar los usos.

El suelo donde se levanta la antigua planta de la General Motors es el único aval que le queda a la plantilla de Delphi para atraer inversiones industriales a la Bahía y facilitar así su recolocación. El responsable de UGT, Antonio Montoro, presente en la reunión, destacó que desde 2007, fecha en la que cerró la factoría, no se ha hecho absolutamente nada por reactivar el terreno y captar nuevas empresas. Montoro ha reprochado a la Junta el papel que ha jugado en el conflicto, “ya que ni el Plan Bahía Competitiva ni la Consejería de Innovación han conseguido asentar en la zona ninguna de las empresas que anunciaron para recolocar a la totalidad de la plantilla de Delphi”.

Tanto la alcaldesa como el concejal de Urbanismo de Puerto Real han señalado que la medida municipal de garantizar el uso industrial de la finca salvaguarda contra la especulación de los terrenos y, al mismo tiempo, reduce al ámbito industrial cualquier puja por ellos. Por tanto, no se podrán construir en estos terrenos ni centros comerciales ni complejos de ocio y recreo.

En estos momentos, los terrenos de Delphi están incluidos en un proceso concursal. El Jusgado de lo Mercantil ha abierto el periodo de liquidación de la planta para cubrir los 20 millones de euros que se debe a los acreedores de Delphi. En la primera venta directa nadie se ha interesado por ellos. Los extrabajadores temen que los especuladores afloren en la puja de nuevas subastas, “pero la garantía municipal recorta en cierto modo las expectativas de inversiones que no sean las puramente industriales”.

La planta se encuentra vacía. Tres personas de seguridad y una de mantenimiento la custodian a diario. Cabe recordar que la maquinaria se subastó por cuatro millones de euros. Los casi 600 exDelphi que aún siguen sin trabajo acuden a los cursos de formación remunerados, amparados por la Junta y ofrecidos por la UCA. El compromiso político con este colectivo acaba en septiembre del año que viene.

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