La Junta de Andalucía y los representantes de los cuatro sindicatos inmersos en el conflicto de Delphi –CCOO, UGT, CGT y USO– mantendrán, previsiblemente la semana próxima, una reunión a tres bandas con Beijing West Industries (BWI) a fin de “conocer de una vez” si la empresa de capital chino se instalará o no finalmente en los antiguos terrenos de Delphi en Puerto Real (Cádiz).

Según han indicado los representantes de los cuatro sindicatos en una rueda de prensa conjunta, así se acordó este miércoles en la reunión de la comisión de seguimiento de los asuntos de Delphi celebrada en Sevilla.

Así, pese a que la semana que viene mantendrán una reunión con la Junta –con la que aclaran que no han roto las negociaciones– y otra a tres bandas con la empresa, los afectados han decidido en asamblea iniciar un calendario de movilizaciones con el que pretenden exigir el cumplimiento de los acuerdos suscritos el 4 de julio de 2007 y que la Administración se haga con los antiguos terrenos de Delphi.

De esta manera, a las 10,30 horas de este viernes están convocados a una concentración a las puertas de su antigua factoría, que consideran “el principal escollo y la posible solución a los problemas”. Asimismo, solicitarán a los alcaldes de la provincia gaditana que suscriban escritos apoyando sus reivindicaciones para hacerlos llegar a las instancias oportunas.

Y es que los sindicatos piden a todos los partidos políticos que se impliquen en la solución y que “cumplan sus compromisos”. En este sentido, instan a IU a liderar la solución de los terrenos en la Junta de Andalucía y al PP le exigen que concrete ya la reunión que se comprometió a propiciar con el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, ya que es “prioritario” para el colectivo conocer si el Ejecutivo central “apoya la llegada de esta empresa y la reactivación industrial de la Bahía de Cádiz”.

MÁS ESFUERZOS

Los representantes sindicales han demandado más esfuerzos de la Administración andaluza, a la que considerarían “responsable” del fracaso de las negociaciones con BWI, que, según aseguran, en un escrito trasladaba a la parte social que “no ha recibido ninguna propuesta desde el 31 de agosto”.

Además, reprochan a la Junta que haya tratado de hacer ver a la opinión pública que si la compañía no llegaba a instalarse en Puerto Real era por los elevados costes salariales, cuando, en su opinión, el “escollo” está realmente en los suelos. En este sentido, lamentan que los interlocutores del Gobierno andaluz se comprometieran a reunirse con los administradores concursales para hablar de los terrenos y, sin embargo, éstos se han quedado “esperando” pese a tener una “propuesta irrenunciable”.

Según han explicado, la propuesta pasa por el alquiler con opción a compra de los terrenos a un precio de seis euros al metro cuadrado. A juicio de los sindicatos, la Junta debería hacerse con ellos para que fueran de titularidad pública y se pusieran gratuitamente a disposición de “ésta o cualquier otra empresa mientras perdure su actividad industrial” y, luego, si deciden marcharse, “seguirían siendo patrimonio de los andaluces”.

COSTES SALARIALES

Además, argumentan que si la empresa no tiene que pagar el alquiler de los terrenos repercutirá positivamente en la cuestión salarial. Comentan los sindicatos que BWI encontraría en Puerto Real unas instalaciones listas para comenzar a trabajar y una mano de obra capaz de dar unos resultados “cuya calidad reconoce la empresa que aún no ha sido superada”.

Señalan que la alternativa a la Bahía de Cádiz es Chequia, donde BWI tendría que construir todas las instalaciones y formar al personal, aunque “no se puede competir salarialmente” con ellos, ya que su salario mínimo interprofesional está fijado en 130 euros mensuales.

Por tanto, “competir en ese sentido no está al alcance de ningún trabajador español”, aunque han destacado el “esfuerzo” que ha hecho el colectivo en esta materia, puesto que se ha mostrado dispuesto a rebajar sustancialmente las condiciones que tenía reconocidas en los protocolos suscritos el 4 de julio de 2007 y en los desarrollos posteriores.

Así, se equipararían al convenio de oficinas y despachos del metal, lo que supone alrededor de 15.000 euros anuales, 1.890 horas de trabajo y que cualquier incremento salarial fuese variable y en función de objetivos de calidad, productividad, etcétera. Habría, además, 80 horas anuales gratuitas que el trabajador emplearía en subsanar cualquier problema que pudiera surgir en la empresa. Finalmente, se establecerían cuatro semanas de vacaciones al año, dos de ellas a decisión de la empresa.

Detallando su oferta, los sindicatos quieren dejar claro que la cuestión salarial “no serían el motivo de que la empresa no venga”. Asimismo, exigen a la Junta que “ejerza los derechos que tiene sobre los terrenos de Delphi”, que indican que están valorados en unos diez millones de euros, reprochándole que “ni siquiera haya hecho el ademán de interponer una demanda judicial contra Delphi, que se comprometió a abonar esos diez millones”.

POR LA BAHÍA

Según aseguran, esta cuestión no afecta exclusivamente al colectivo de Delphi, ya que el objetivo es “devolver la vida a un terreno industrial que está muestro” y crear un “cordón industrial” alrededor de esta empresa, que en una primera fase crearía unos 180 empleos directos y medio centenar de indirectos, siendo las previsiones de llegar a los 400 directos en 2013 y a los 700 en un horizonte de cuatro años.

Por otra parte, han aclarado que en la comisión de seguimiento de este miércoles no se abordó realmente con la Junta la finalización de los protocolos, que los sindicatos no darán por cumplidos hasta que “todos los afectados por el cierre estén recolocados”.

En esta línea, han reclamado el cumplimiento de los acuerdos, sobre todo teniendo en cuenta que no hay activado ningún plan de formación en estos momentos y, en consecuencia, el colectivo tiene de plazo hasta el próximo día 30 para apuntarse al paro.

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