La inversión en los terrenos de Delphi aún sigue en el aire. No está todo perdido. Los extrabajadores de la antigua empresa de automoción no tiran la toalla y mantienen viva la esperanza para que la empresa asiático-americana Beijing West Industries (BWI) se instale finalmente en Puerto Real. Los representantes sindicales celebraron ayer una asamblea informativa y a mediodía dieron a conocer a la opinión pública la situación en la que se encuentran las negociaciones. En estos momentos, las conversaciones están paralizadas y se espera a una reunión a tres bandas la semana que viene en la que participarán miembros de la Junta, los portavoces sindicales y los directivos de la compañía.

Los sindicatos han mostrado su malestar con la gestión de la Junta en esta inversión en la Bahía, calificada como «nefasta». En opinión de Antonio Montoro, de UGT, el Ejecutivo andaluz no ha puesto toda la carne en el asador. Parece que las centrales sindicales son ahora las que han retomado el asunto para captar la atención de la multinacional, «que sigue interesada en abrir una planta para fabricar amortiguadores en los antiguos terrenos de Delphi».

Los sindicatos han reprochado al Gobierno regional que una inversión de estas características, más de 30 millones de euros y la posibilidad de generar unos 700 empleo en cuatro años, haya estado capitaneada por el viceconsejero de Empleo, Luis Nieto. A su juicio, las riendas de las conversaciones deberían estar en manos del propio presidente de la Junta, José Antonio Griñán.

Los extrabajadores no dan por perdida la inversión y aclaran que BWI sigue interesada en Puerto Real, quizás más que en Chequia, pese a los costes salariales, «porque aquí ya cuenta con una fábrica montada y la mano de obra preparada para iniciar la producción». Los sindicatos han dejado muy claro que España no puede competir con los costes salariales de Rumanía o Chequia, pero ya hay acuerdos para que el contingente de los exDelphi cobren por debajo del convenio del metal, «porque lo que se quiere aquí es trabajar». Es decir, presentaron un plan salarial de 15.000 euros al año, unos 800 euros mensuales, cuatro semanas de vacaciones y una bolsa de 80 horas anuales por cabeza para realizarlas a lo largo del año de forma gratuita. Por tanto, el coste salarial no es un obstáculo. Donde radica el problema ahora es en los terrenos.

El representante de CC OO, Francisco Cárdenas, señaló que los trabajadores han reclamado a la Junta infinidad de veces que se haga con el suelo industrial de Delphi, valorado en 13 millones de euros y sujeto ahora un proceso concursal. De esta forma se evitaría la especulación en caso de que los compre algún particular. Sin embargo, la Administración no está por la labor de adquirir el suelo y parece que la multinacional tampoco.

No obstante se abre una oportunidad con el alquiler de una nave de 33.000 metros cuadrados que es lo que necesita BWI para iniciar la producción. Esta operación tendría que autorizarla el Juzgado de lo Mercantil de Cádiz y los trabajadores han reprochado a la Junta que ni siquiera se hayan entablado conversaciones con el juzgado para desatascar la maraña judicial que envuelve a los terrenos.

El Gobierno regional ha roto el compromiso con este colectivo y ya no abonará más cursos. El Ejecutivo se comprometió en 2007, tras el cierre de Delphi, a apoyar económicamente a los afectados hasta su recolocación. No ha sido posible. Hoy empiezan las movilizaciones con una concentración en la fábrica.

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