Salida

Es común llamar a la rebelión cuando se está en una protesta. Es normal anunciar guerra cuando se participa en una manifestación. Lo hemos oído casi a diario en el millar de protestas convocadas en la provincia en el último año sin que las palabras hayan ido a más. Pero en la protesta de ayer tarde de los exDelphi, apareció la sensación de haber agotado todos los recursos, la de no tener nada que perder. Apareció la palabra guerra con mayúsculas. Cuatro representantes sindicales, los cuatro que han sido la voz de este colectivo desde que la factoría se marchara en 2007 dejando a más de 1.500 personas sin empleo, se encerraron en la sede de la delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía, en la plaza España. «Queríamos focalizar el problema del conflicto de una forma pacífica», afirmó Francisco Cárdenas desde el despacho del delegado de Gobierno Fernando López Gil. Por eso acudió un reducido grupo a la Junta. Eso fue a las 17.30 horas. Cinco horas después y con casi un centenar de compañeros en la puerta, salieron obligados aunque de forma pacífica. Pese a que la intención era abandonar las instalaciones por la fuerza, detenidos, finalmente optaron salir por su propio pie. «Hemos pensado en nuestras familias y no queríamos darles el disgusto de pasar la noche en comisaría, a lo que habría que sumar la celebración de un juicio dentro de un año».

A las puertas de la Junta y rodeado de un dispositivo policial compuesto de cuatro patrullas, Francisco Cárdenas afirmó que se han cansado de «corretear tras los partidos políticos». Lo que más le dolió fue la orden de desalojo de un edificio público «proveniente de la dirección regional del PSOE», aseguró. Cárdenas reflejó ayer la decepción y la pérdida de la esperanza de que llegue alguna vez un trabajo para el resto de los 400 afectados del conflicto de Delphi. No solo con el PSOE, también con la que ha sido su formación desde su fundación, IU. «Si se mantienen en la misma sintonía me veré obligado a dimitir de mi cargo como coordinador local», elegido hace dos meses.

Cortes de tráfico

Ya advirtieron de que la movilizaciones se iban a recrudecer. Por la mañana, la casi totalidad del colectivo volvió a provocar cortes de tráfico durante un acto reivindicativo que consistió en recomponer las pancartas previamente colocadas en la reja principal de su antigua factoría y que habían sido arrancadas por el viento. Fuentes de la Guardia Civil de Tráfico indicaron a Europa Press que la circulación se vio interrumpida sobre las 12.10 horas en la carretera que discurre junto a la factoría. Se trata de un tramo que da acceso al puente Carranza, con lo que la circulación en el mismo también se vio afectada. Minutos antes de las 13.00 horas ya se estaba culminando la limpieza para restablecer el tráfico.

Según indicaron a Europa Press fuentes sindicales, los afectados por el cierre de la multinacional de automoción en 2007 estaban convocados para las 12.00 horas. El objetivo era, «hacer visibles» sus reivindicaciones, que se resumen en «empleo para la Bahía», el «cumplimiento de los acuerdos» y «por el futuro de nuestras familias».

Desde el colectivo de Delphi agradecieron el apoyo que han recibido por parte del recién creado SAT de la Bahía de Cádiz, que ha manifestado el respaldo a estos trabajadores que la Junta «ha dejado en la estacada» y a la «contundencia en las protestas para evitar ser arrastrados por el tsunami de la exclusión social», según indicó dicho sindicato en un comunicado.

Con el desalojo de ayer, el diálogo entre trabajadores y políticos «se ha roto». No hay más tiempo para negociaciones, a partir de ahora, ahora es «el tiempo de la guerra».

La Voz

Anuncios