0000002La desesperación puede llevar al descontrol. El conflicto de Delphi ha estallado y se encuentra ahora desbocado. El estado en el que se hallan los extrabajadores la antigua factoría es de absoluta crispación. Los ánimos están muy caldeados y los representantes sindicales de este colectivo reconocen que el grado de angustia crece por momentos. Las movilizaciones siguen adelante y mantendrán el efecto sorpresa en la calle hasta que la Junta presente una solución al conflicto, que el mes que viene cumple seis años. En la reunión mantenida ayer por los representantes de los trabajadores se acordó no dar tregua a las movilizaciones. De hecho, se solicitará a la Subdelgación del Gobierno el permiso para celebrar el próximo 16 de febrero una manifestación en Cádiz.

La imposibilidad de buscar una salida a los 600 trabajadores de Delphi que aún siguen sin recolocar y la decisión de la Junta de zanjar el asunto sin atender al protocolo de garantías firmado en 2007 han quebrado la paz social. Los afectados han radicalizado sus protestas desde primeros de año exigiendo a la Junta que cumpla sus compromisos y ofrezca una solución definitiva al conflicto. Los exDelphi han pasado de las concentraciones ante los edificios administrativos a cortes de carretera, acciones en el puente de Carranza y sabotajes en las vías del tren. El encierro en el despacho del delegado del Gobierno de la Junta en Cádiz el pasado lunes por la noche ha subido de tono las acciones de protesta. La salida de los cuatro exDelphis que habían ocupado las dependencias administrativas de la plaza de España evidenciaba, por un lado, la ruptura de diálogo con la Junta y, por otro, el grado de decepción reinante con la clase política ante las promesas incumplidas.

Los portavoces de los cuatro sindicatos implicados en el conflicto de Delphi mantuvieron ayer un encuentro para analizar la situación y reconocieron que los ánimos se encuentran muy revueltos ante la falta de propuestas de la Junta y la angustia que supone agotar los últimos días de prestación, al tiempo que advirtieron que no bajarán la guardia hasta que haya soluciones. Fuentes sindicales han reconocido a LA VOZ que han notado un incremento de efectivos policiales en la Bahía ante la conflictividad laboral que vive la zona. Sin embargo, desde la Subdelegación, a través de la Comisaría Provincial, se ha aclarado que la actuación policial en los conatos de protesta se lleva a cabo con los efectivos propios, es decir, no hay establecido un plan específico de emergencia para estos casos, aunque las fuerzas de seguridad mantienen la alerta.

El efecto sociológico del conflicto de Delphi, así como de la repercusión que tienen las acciones de Navantia y de otros colectivos resultan, en cierto modo, negativas para sus protagonistas, debido a los efectos que tienen sobre el resto de la sociedad, también castigada por el paro. La catedrática de Sociología de la UCA, Gema González, apunta hacia la necesidad de innovar en cuanto a las protestas en la calle, de tal forma que no reviertan directamente en el resto de ciudadanos.

La Voz

Anuncios