A.GadirEl 30 de abril va hacer un año que la empresa o mejor dicho ‘ex  empresa’ Gadir Solar cerrara sus puertas. A fecha de hoy, la mayoría de aquella plantilla que se dedicara a fabricar paneles fotovoltaicos están en paro. A fecha de hoy, la mayoría de los casi 200 obreros han agotado su paro. A fecha de hoy, muchos de ellos únicamente reciben el subsidio de desempleo, es decir: 426 euros. Y lo que es peor, la angustia de estos trabajadores es no encontrar trabajo, es ver como en cuestión de pocos meses su vida cambia, y eso conlleva a que cambie también la de sus familias.

La empresa Gadir Solar, radicada en Puerto Real, cerró hace un año y dejó en la calle a 196 de sus trabajadores, de los que 87 procedían de la desaparecida Delphi que, con su extinción en 2007, dejó en el paro a 1.600 trabajadores.

“Es desesperante” señala José Manuel Gamaza, el que fuese presidente del comité de empresa de Gadir Solar.  “La situación es cada día peor, desde enero el único dinero que entra en mi casa son 426 euros”.

José Manuel está casado y tiene dos hijos con 12 y 13 años de edad, por ello cobra la Ayuda Familiar, también conocida como Subsidio de desempleo, es la ayuda a la que tienen derecho los parados que han agotado la prestación por desempleo de tipo retributiva, o sea, el paro.

Se le llama ayuda familiar porque uno de los requisitos es tener cargas familiares (hijos menores), y la cantidad a cobrar durante el 2013 es de 426 euros mensuales.

En la misma situación se encuentra Manuel Reina, quien tiene dos hijos de 19 y 15 años, “aunque en mi situación, mi mujer tiene trabajo, y por lo menos podemos mantenernos un poquito mejor”. “Con el sueldo de mi mujer podemos tirar para adelante…pero muchos compañeros no tienen ni esa ayuda, pues al no tener cargas familiares y tras agotar el paro, no cobran absolutamente nada. Lo están pasando muy mal” señala Reina.

“La situación es francamente difícil” apunta Miguel, quien también tiene dos hijos de 15 y 7 años, “en mi caso, ya tengo que recurrir a Cáritas para poder vivir”. “Todos los días busco trabajo, envío 6 y 7 currículum, no sólo en la provincia ni en España sino para trabajar en el extranjero, donde sea y es desesperante”.

“Nos da vergüenza decirlo muchas veces de ir, pero es verdad muchos compañeros acuden a Cáritas y a otros servicios sociales porque no se puede, en muchas ocasiones, tirar para adelante” , añade el que fuese presidente del comité de empresa de Gadir Solar.

Durante todo este tiempo, la situación de cada uno de los empleados no ha sido fácil, algunos, los menos, han tenido la suerte de encontrar trabajo, pero viendo el mercado laboral actual el momento es muy crítico, y sobre todo saber que pasarán bastantes meses hasta que puedan cobrar lo que les corresponde del Fondo de Garantía Salarial (Fogasa), que es la de Institución de garantía de los créditos salariales ante la insolvencia del empleador, dependiente del Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

Es decir, el abono a los trabajadores de los salarios e indemnizaciones que las empresas para las que trabajan no han podido satisfacer por encontrarse en situación legal insolvencia o por haber sido declaradas en situación de concurso. Como es el caso de Gadir Solar.

En esta semana les han dado por fin la documentación para poder acceder a Fogasa, después de esperar meses y meses, y ahora a esperar entre uno o dos años para cobrar la indemnización.

Algo incomprensible, “se han portado de una manera guarra ya que si nos hubiesen dado la documentación en su momento ya podríamos estar cobrando las indemnizaciones del Fogasa” señala José Manuel “lo han hecho de la manera más sangrante contra los trabajadores”.

“Te quedas en la calle prácticamente sin un duro” apunta Miguel “la empresa no nos pagó lo que nos debía, llevamos prácticamente un año esperando la documentación para pedir al Fogasa lo que es nuestro”.

“En esta situación” comenta Manuel Reina,  “es desesperante, porque  ves que los altos directivos no les pasa absolutamente nada, a su vida y a sus familiares ni les ha afectado, su vida ha continuado como si no hubiese pasado nada…eso sí los trabajadores de la plantilla en la calle y viéndolas venir”.

“Una empresa que se crea, un edificio con diseño, todo perfecto…no se comprende como de un día para otro cierra” comenta Miguel “pero lo que te da más rabia es ver como los de la cúpula de la dirección pasean con sus grandes coches, algunos son consejeros delegados de otras empresas…y ahí no pasa nada…y veo como estoy yo ahora, sin nada, llegando acudir a Cáritas para poder seguir viviendo…”.

“Una empresa de este tipo debería tener una cabeza visible que avale con sus bienes…la Junta les reclama millones por las subvenciones dadas, la empresa cierra y no nos dan la indemnización… deberían obligar a la empresa devolver todo ese dinero de los andaluces, para mí sería una satisfacción personal, porque es el colmo…” recalca Miguel.

“Momentos duros han sido muchos…todos” señala Gamaza “porque cuando estábamos en el comité de empresa, fue muy duro decir a los compañeros  que no podíamos defender más el pan de su casa, fue muy duro…y ahora es un momento duro porque nunca nos hemos visto en ‘estas’, siempre he estado trabajando, y ahora sólo la ayuda familiar…y ¿cómo le explicas a tus hijos que no tienes ni para darle dos euros para que vayan a una excursión del colegio, o comprar cualquier cosa que le haga falta…? es muy difícil”.

“Ni una peseta más”
“La empresa cerró claramente porque ellos(la dirección) no querían a seguir invirtiendo ni apostando…vamos que nos lo dijeron bien claro en una de las reuniones que tuvimos en Madrid” apunta Gamaza “nos dijeron: “No vamos a poner una peseta más encima de la mesa para seguir apostando por esto”… nosotros le decíamos que teníamos muchos precontratos en el mercado de afuera…pero cuando vieron la reforma laboral vieron el cielo abierto” señala.

“De hecho, esperaron a que entrara la reforma laboral para aprovecharse de las ventajas para ellos” comenta Reina. “Con la reforma laboral…decirte que a día de hoy no hemos cobrado las indemnizaciones”. “Nosotros hicimos todo lo posible para que la empresa siguiera para adelante…llamamos a mil puertas…pero nada” comenta “desgraciadamente fue imposible”.

Gadir Solar abrió en el Polígono El Trocadero en septiembre de 2009 y cerró el 30 de abril de 2012. Recibió de la Junta de Andalucía más de 25 millones de euros en subvenciones. Cuando presentó el ERE extintivo, la explicación que se les dio a los trabajadores pra no pagar los despedidos, mediante una carta, fue que “la falta absoluta de liquidez” lo impedía. Gadir Solar es una filial del grupo Aurantia, cuyo dueño es Rafael Naranjo, quien fue presidente de la empresa que se instaló en Puerto Real y que el 21 de julio de 2010 fue llamado a declarar en calidad de imputado por los supuestos delitos de cohecho, falsedad y fraude fiscal dentro de la trama Gürtel.

José Manuel Gamaza, Manuel Reina y Miguel, los tres procedían de la desaparecida Delphi, son el reflejo de los casi 200 trabajadores de la extinta empresa Gadir Solar a quienes les prometieron a bombo y platillo trabajo… titulares como “Gadir Solar fortalecerá el tejido productivo gaditano” reinan en la hemeroteca de los periódicos pero lamentablemente no en la realidad.

Andalucia Informacion

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