30042013102Las palabras se las lleva el viento y algunas promesas quedan en el olvido de la memoria. Los extrabajadores de Delphi no están dispuestos a que el compromiso firmado en julio de 2007 entre la Junta y sus representantes sindicales sea papel mojado. Ese documento son las escrituras de una hipoteca que la Administración regional ha decidido romper por su cuenta.

El acuerdo al que llegó hace seis años el Gobierno de Manuel Chaves con los extrabajadores fue a todas luces un mal acuerdo del que ahora se pagan sus consecuencias pero, entonces, había unas elecciones a la vuelta de la esquina y había que sacar un rédito político a cualquier precio. El PSOE tenía que asegurar una nueva victoria en Andalucía y el terremoto laboral que sacudió a Cádiz con el cierre de Delphi suponía una grave amenaza para los intereses electorales del partido. Más

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