delphiokkkk--647x231Los concentrados mantienen su protesta en el vestíbulo del edificio de los sindicatos y se muestran hartos de las promesas de políticos y de los portavoces sindicales

Algo más de 30 extrabajadores de Delphi decidieron el pasado lunes actuar por su cuenta y ocupar el edificio de los sindicatos, en Cádiz. Están hartos de las promesas de los políticos después de siete años de conflicto laboral y no se fían tampoco de los portavoces sindicales, lo que agrava la escisión dentro del propio colectivo. Quieren hacerse oír y están dispuestos a plantar cara durante la celebración mañana del congreso extraordinario de UGT, de donde saldrá la nueva ejecutiva provincial. La situación de este grupo es límite: sin prestaciones sociales y con amenazas de desahucio. Exigen el cumplimiento de los acuerdos que asumió la Junta en junio de 2007.

Fuentes consultadas por este periódico destacaron que se trata de un grupo independiente. Los concentrados han mostrado su malestar tanto con UGT como con CC OO por no cederles el salón de actos del inmueble para llevar a cabo el encierro. Denuncian que la negociación del cierre de Delphi en Cádiz fue un «desastre», mientras que en Cataluña se abonaron 90 días pro año trabajado, en l Cádiz la Junta medió para que fueran 45 días y la garantía de recolocación. Esto último no se ha cumplido.

Por otra parte, los representantes de los cuatro sindicatos inmersos en el conflicto abierto tras el cierre de Delphi -CC OO, UGT, CGT y USO- y la Delegación Territorial de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo de la Junta en Cádiz celebran hoy una reunión en la que prevén cerrar un censo actualizado de los afectados, lo que consideran que dará facilidades a la hora de encontrar una salida definitiva para los mismos.

La intención de esta iniciativa es «desmenuzar ese censo, trabajarlo» para disponer de información «por edades, localidades, formación y situación personal de cada afectado», de manera que puedan ponerlo en común con los distintos partidos políticos en las reuniones periódicas que se han propuesto mantener para encontrar «una salida definitiva y poder dar carpetazo después de siete años».

Varios representantes sindicales del colectivo de Delphi han saludado el «cambio de actitud» detectado entre los dirigentes de las distintas formaciones políticas, pues después de una ronda de contactos reciente, entienden que existe una «voluntad real de mantener reuniones de trabajo continuas» de cara a «acercar posturas y poder presentar una propuesta» que pueda aprobarse en una reunión «al más alto nivel» que esperan que se celebre con participación de todos los partidos políticos y dirigentes regionales de los sindicatos. Detallan que la cuestión de los terrenos y su oposición a que se derriben las naves está presente en las reuniones, si bien «lo primordial, lo más acuciante, es la situación de los extrabajadores». Y es que, según señalan, después de todos estos años la situación es «caótica», con numerosos afectados por el cierre de Delphi que «han sido desahuciados y que han tenido que recurrir a comedores sociales para sobrevivir».

La Voz

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