articulos-227841-460x324Tras veinte días en huelga de hambre, Alfonso Cobos, extrabajador de la factoría Delphi, dejaba la protesta antes de irse este miércoles a Sevilla, donde “junto a mi abogado hemos dado un pasito más hacia adelante”, en su reclamación para que la Junta de Andalucía cumpla con la sentencia en firme para que se le reactive la póliza y pueda cobrar por lo tanto la prejubilación. Sentencia que la Junta se niega a cumplir al tiempo que le exige a Cobos a que devuelva las cantidades cobradas antes de que se le paralizara la citada póliza. Desesperado, tras 28 meses sin cobrar nada, ni ayuda por desempleo, ni ayuda familiar, ni mucho menos la prejubilación, Alfonso Cobos decidía ponerse en huelga de hambre arropado por sus compañeros que mantienen un encierro de 44 días en el Edificio de los Sindicatos de Cádiz.

“Acudí a Sevilla”, relata Cobos, “para firmar una nueva demanda, pero hay que redactarla y ajustar cantidades, por lo que al final la presentaremos este viernes o el lunes”. La demanda es por incumplimiento de la sentencia y se presenta contra la Junta de Andalucía, los sindicatos de UGT y CCOO y la compañía de seguros. La intención es que todas las partes tengan constancia del incumplimiento, siendo un paso previo para que finalmente comience a cobrar la prejubilación. “Aunque la resolución llegará entre cinco y siete meses, es decir, más o menos otro año más que voy a estar sin cobrar nada… pero al menos es un paso importante”.

Durante todo este calvario Cobos no duda en afirmar que “la ley es para quien tiene dinero y poder… la justicia está totalmente politizada”, porque “incluso con una sentencia en firme en la mano, la Junta no quiere acatarla”. Las bases de su reclamación residen en no devolver lo cobrado, en que se reactive su póliza y en cobrar las cantidades que se le adeudan tras casi treinta años trabajando en la factoría, más los intereses y las posibles reclamaciones por daños y perjuicios.

“Es una pena tener que hacer una huelga de hambre para exigir mis derechos”, señala, “pero si tengo volver, volveré, si tengo que ser más radical, lo seré, porque tengo muy poco que perder y mucho que ganar, sobre todo ahora que tengo a mis dos hijos ya criados e independientes”.

Cobos tuvo palabras de agradecimientos a sus compañeros que permanecen encerrados en el Edificio de los Sindicatos en demanda de que la Junta cumpla con el protocolo firmado con los ex de Delphi, pues aún quedan más de 500 trabajadores en espera de una solución digna. Cobos les animó a seguir luchando, “es una lucha larga la que nos espera, pero hay que luchar, hay que estar unidos, dejarse de reproches”.

De hecho, a pesar de abandonar la huelga de hambre, Cobos mantendrá el encierro de lunes a viernes en señal de apoyo y solidaridad con sus compañeros, que “no somos parados privilegiados, somos parados con un acuerdo firmado aunque nos han echado a la sociedad en lo alto, nos han ensuciado la imagen, tenemos que estar todos, tenemos que estar los 1.900 que firmamos los compromisos”, de los cuales “casi 600 están aún pendientes de una solución… Susana Díaz (presidenta de la Junta de Andalucía), los compromisos son para cumplirlos, así que aplícate el cuento”.

Cobos, que se mostró muy crítico con los partidos políticos, especialmente con el Gobierno andaluz, y con los sindicatos, también agradeció las muestras de apoyo recibido a manos de muchos colectivos durante la huelga de hambre que ya es pasado. “Soy padre de familia y abuelo, he cotizado casi treinta años cotizado, tengo 55 años, y también he trabajado sin cotizar, tengo cartilla del seguro desde que tengo 14 años, pero tengo que seguir comiendo, tengo que seguir viviendo, y tengo que pelear por mis derechos, por lo que es justo. Soy un indigente desde noviembre de 2010”, concluye.

Andalucia Informacion

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