De no producirse ninguna oferta en firme estos meses, es la única opción que contempla la administración concursal

Los terrenos y las naves de la antigua fábrica de Delphi, en Puerto Real, saldrán a subasta después de este verano si hasta entonces no se ha producido ninguna oferta en firme para comprar dichos suelos e instalaciones.

Según ha podido saber este periódico, la situación se ha enquistado hasta tal punto que es la única opción que a día de hoy baraja la administración concursal encargada aún, diez años después del cierre, de gestionar todo lo que tiene que ver con esta factoría de automoción.

De nada ha servido la intensa campaña comercial a nivel nacional y también internacional que los administradores concursales llevan meses realizando. Así, se ha ofrecido a innumerables clientes potenciales en todo el mundo la venta de estos terrenos para iniciar en ellos una nueva actividad industrial, pero nada ha tenido resultado más allá de cierto interés verbal e inicial hace meses de un par de empresas. Pero, más allá de eso, nada se ha concretado ni nadie ha confirmado dicho interés.

Ni siquiera ha servido a este fin el nuevo parcelamiento que aprobó hace meses el Ayuntamiento de Puerto Real para dividir los terrenos que ocupaba la fábrica en superficies más pequeñas, de manera que el interés entre las medianas y pequeñas empresas aumentara. Tampoco ha tenido éxito.

Ni tampoco la pretensión de la propia administración concursal expresada hace más de un año de proceder al derribo de las instalaciones para proceder a la venta de la chatarra resultante de ese proceso. Con los precios actuales, el dinero que pudiera conseguirse una vez derribadas las naves aún en pie no se alcanzaría ni el 5% de la deuda que aún mantiene la antigua Delphi con los acreedores, especialmente con la Seguridad Social y antiguos clientes de la multinacional norteamericana.

Ni que decir tiene que también quedó en el cajón del olvido la propuesta que en su día formuló la Junta de Andalucía, y que fue respaldada por los sindicatos que aún representaban a los ex trabajadores, de incluir los suelos de Delphi dentro del proyecto de Las Aletas. No se contempló, en primer lugar, por el poco interés que desde el inicio mostró el PP, que ostenta la presidencia del consejo rector; y, en segundo lugar, por la aparente desactivación del proyecto después del segundo varapalo del Tribunal Supremo dando la razón a las alegaciones ecologistas.

De esta manera, con la llegada de septiembre se pondrán a la venta a través de subasta los terrenos (hay que entender que también con las naves que se asientan en ellos). El problema de esta situación es que, como ya ocurriera con la subasta de toda la maquinaria que quedó dentro de la antigua fábrica, el precio que se obtenga será muy inferior al que pueda tener en el mercado actual, ya de por sí muy alejado al que tenía cuando cerró. De hecho, si la administración concursal fijó en unos 14 millones de euros el valor de comprar de todos los terrenos de Delphi hace unos años, el precio actual ya estaría muy por debajo de ellos.

Es más, cuando se subastó la maquinaria, lo recaudado finalmente después de varios días de venta en el año 2010 fue de ocho veces menos de su valor. De hecho, se lograron 8 millones de euros, cuando el informe que había elaborado la propia administración concursal cifraba el valor de mercado de la maquinaria en alrededor de 48 millones.

De esta manera, queda por ver qué sistema de subasta se sigue una vez se tome la decisión o si, entre tanto, alguna de las empresas que mostraron cierto interés hace meses se deciden por apostar definitivamente por estos terrenos. Lo que sí parece descartado es que en este proceso de compraventa intervenga finalmente cualquier administración pública.

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