El puerto gaditano plantea un gran espacio logístico para atender la creciente demanda del muelle de la Cabezuela

Puede ser la última gran oportunidad. La Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz (APBC) se plantea comprar los terrenos de la antigua fábrica de Delphi. Según ha podido saber la SER, la idea está avanzada y el presidente de la APBC, José Luis Blanco, va a trasladar la próxima semana al Consejo de Administración la posibilidad de solicitar a Puertos del Estado la autorización para adquirir una parcela de 276.419 metros cuadrados de los terrenos que la empresa de automoción dejó sin actividad en 2007.

La APBC considera interesante la oportunidad que se presenta de adquirir esos terrenos, cerca de los que pasará el tren que aprovechará la conexión ferroviaria del bajo de La Cabezuela. Ocuparía así una parcela en una zona estratégica para el desarrollo industrial de la Bahía de Cádiz, puesto que a su alrededor se sitúan los astilleros de Puerto Real, la planta de Airbus, el futuro Centro de Fabricación Avanzada (CFA), un campus de la Universidad de Cádiz (UCA) y el bajo de La Cabezuela.

Comprando la parcela de la antigua factoría de Delphi la APBC ampliaría el espacio del que dispondría y, de paso, ofrecería la última gran oportunidad a la administración concursal de Delphi para que venda los terrenos, por los que no ha existido una oferta en firme en los últimos años y que estaban abocados a ser subastados una vez pasara el verano.

Atrás quedarían diez años desde que cerrara Delphi y muchas empresas que han preguntado por los terrenos. Incluso al abrigo de esos intereses el Ayuntamiento de Puerto Real aprobó hace meses un reparcelamiento para dividir los terrenos que ocupaba la fábrica en superficies más pequeñas, buscando así que se incrementara el interés entre las medianas y pequeñas empresas. Sin embargo, los administradores concursales de Delphi no habían recibido una oferta en firme por los terrenos hasta ahora.

Ahora, si la Autoridad Portuaria recibe la autorización de Puertos del Estado, los terrenos de la antigua fábrica de Delphi pueden tener, por fin, un nuevo propietario.

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